Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16.33)

E n este texto Cristo nos da un mensaje de advertencia, pero también de consuelo y esperanza. Ningún creyente está exento de pasar por momentos difíciles en esta vida. Nadie puede escapar de las crisis o circunstancias dolorosas. A través de la historia hemos podido ver cómo miles de creyentes han soportado las aflicciones de este mundo. Con esto, no sugiero que Dios no tenga el control de todo lo que pase en este mundo caído, Dios es soberano y Él hace todas las cosas según su voluntad (Daniel 4:35)

1- En primer lugar vemos al pueblo de Israel afligido y esclavizado por Faraón durante muchos años. Sin embargo el Señor liberó a los israelitas con mano poderosa de las garras de Faraón (Exodo14:30)

2- ¿Quién no conoce la historia de José?, un joven amado por su padre, pero aborrecido por sus hermanos (Génesis 37:3). La maldad y la envidia se apoderó de sus hermanos, hasta el punto de venderlo (Génesis 37:28). Encerrado en una cisterna fue vendido como un esclavo más, no obstante, a pesar de todas las aflicciones, la Escritura dice que Jehová estaba con José (Génesis 39:2) y toda la angustia que él vivió de parte de sus hermanos obró para bien (Génesis 50:20)

3- También podemos mencionar a David. Vemos que todo iba bien en su vida. Fue Ungido como rey por Samuel; desafió y mató a Goliat; venció a los filisteos; se ganó el reconocimiento del pueblo, tanto, que las mujeres le dedicaban cánticos, pero todo esto, al rey Saúl no le agradó (1 Samuel18.7-9). Desde ese día comenzó la aflicción para David. A través de la historia bíblica vemos como Saúl anhelaba matar a David, acechándolo todos los días. Pero los planes de Dios eran distintos, y es interesante ver que a pesar de la persecución y aflicción que Saúl le ocasionó, Jehová estaba con él (1 Samuel 18.14)

4- Job un hombre perfecto delante de Dios, tampoco fue libre de las aflicciones de este mundo. Todo le fue quitado, sus hijos; sus animales; sus criados; sus riquezas; etc. Pero al verse abatido por la aflicción de aquellos días, él no peco contra Dios (Job1:22), sino que reconoció que detrás de todas sus angustias estaba un Ser soberano que tiene el control de todo (Job 5:17). Finalmente vemos que Jehová restauró la vida de Job, mostrándole que las aflicciones siempre ayudan a bien, porque a través de estas, Job pudo arrepentirse y declarar que no sólo oyó, sino, que ahora podía ver y conocer a su Salvador (Job 42:5-6)

“A LOS QUE AMAN A DIOS, TODAS LAS COSAS LES AYUDAN A BIEN. Es motivo de consuelo saber que nada puede dañar a los piadosos pero tener la certeza de que TODAS las cosas que ocurran cooperarán para su bien, que sus cruces se transformarán en bendiciones, que las lluvias de la aflicción riegan la raíz seca de su gracia y la hacen florecer más; esto puede llenar sus corazones de gozo hasta rebosar.” 1

5- Pero llegaría alguien que no merecía sufrir, nuestro Mesías, nuestro Salvador Jesucristo. Él nació para ser despreciado y odiado. Como varón de dolores, Él sufrió por nosotros y fue molido por nuestros pecados (1 Pedro2:24) La ira de su Padre fue sobre Él, al punto de ser quebrantado, sin embargo no abrió su boca y como un cordero, fue llevado al matadero. Con frecuencia nos quejamos de nuestras “pruebas” pero no somos capaces de captar y observar lo que nuestro Redentor sufrió. Fue tanta la agonía y tormento, que al llegar a la recta final de su vida, nuestro Señor sintió la ira de su Padre tan cerca que dijo que su alma estaba triste hasta la muerte (Marcos 14:34; Lucas 22:44)

“Por lo tanto, cuando Cristo oró diciendo “Si quieres, pasa de mí esta copa”, se refería a la copa del juicio divino. No pienses ni por un momento que Cristo temía al dolor terrenal de la crucifixión. Él no temblaría por lo que los hombres podían hacerle. No había en Él ni la más mínima pizca de temor por los hombres. Pero Él tenía que “llevar los pecados de muchos” (He. 9:28) y la plenitud de la ira divina caería sobre Él. De alguna manera misteriosa que nuestras mentes humanas nunca podrían comprender, Dios el Padre apartaría su mirada de Cristo el Hijo, y Cristo cargaría con todo el peso de la furia divina contra el pecado.” 2

Jesús nunca se opuso a sufrir, podemos ver en la Escritura que siempre deseaba hacer la voluntad del Padre (Lucas 22:42) En el salmo mesiánico (Salmo 22:1-31) David nos da una descripción del sufrimiento y la aflicción que pasaría nuestro Señor. Así Jesús voluntariamente sufrió la muerte en la Cruz, para poder satisfacer la ira del Padre y pagar el gran precio de la Salvación de cada uno de nosotros

6- También los primeros cristianos sufrieron las aflicciones de este mundo. Vemos a Esteban, primer mártir cristiano, siendo asesinados por los judíos (Hechos 7:54-8-1) La muerte del Apóstol Pedro en Roma durante el reinado de Nerón, en la que fue crucificado “con la cabeza hacia abajo” como nos cuenta la tradición. Pablo siendo ejecutado en Roma, según la historia comenta que fue decapitado después de pasar dos años encarcelado. 3

Todos estos santos hombres de Dios, tenían algo en común, que aceptaban las aflicciones, las pruebas y sufrían oprobios por amor a aquel que dio su Vida por ellos, por aquel que los llamo de las tinieblas a la Luz Admirable (1Pedro 2:9)

La promesa que nos hace Cristo al final del texto del Evangelio de Juan 16:33 “confiad yo he vencido al mundo”

Amado hermano, cualquiera sea nuestra prueba y tribulación, tengamos claro que el Señor sabe lo que hace y que no hay hijo sin reprensión (Hebreos 12:6) .Toda prueba y aflicción tiene un propósito, y es que aprendamos a depender más de Dios, que podamos, a pesar de la prueba, darle Gloria y Honra, darle alabanza en el día malo, ya que solo en Cristo podremos tener paz en medio de la tormenta, Él es nuestra Arca. Tenemos que estar gozosos en Cristo (Romanos 12:12) Él es el que nos consuela en nuestras tribulaciones (2 Corintios 1:4,8), como creyentes no esperemos vivir una vida de color de rosas. Recordemos que el mundo nos aborrecerá (Juan 15:18), lo que sufrió Cristo, también lo sufriremos nosotros, pero tenemos esta esperanza de Gloria, está certeza ¡Cristo venció al mundo!

Ralph Erskine entendió bien que Dios solo tiene un Hijo sin pecado, pero ninguno sin aflicción

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados (Romanos 8:28)
¡Soli Deo Gloria!

  1. Thomas Watson, “Consolación Divina,” Pág. 7.  
  2. John MacArthur, “Jesús Preguntas y Respuestas,” Pág. 1377.  
  3. Dorman Newman, “La vida y muerte de los Santos Apóstoles,” (The Lives and Deaths of the Holy Apostles), Londres: Kings Armas in the Poultry, 1685, 20.  

Edición: Carlos Aguilar

Sobre El Autor

Pecador salvo por Gracia. Co-fundador de UnRema, diseñador gráfico, creador de contenidos en las redes sociales, editor de contenidos en la página web, se congrega en la Iglesia el Cuerpo de Cristo en New York donde sirve al Señor. Felizmente casado

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