Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías 9.6

El propósito original de Dios no era un reino sino una teocracia. Es decir, él mismo gobernaría directamente sobre su pueblo sin necesidad de intermediario humano.

Por eso, cuando insistieron en tener rey como las demás naciones, era Dios a quien rechazaban, no a Samuel. El profeta les advirtió de los regímenes opresivos que iniciarían sus reyes terrenales. Y así fue. No sorprende, por lo tanto, que los profetas comenzaran a soñar en un futuro reino ideal donde se pondrían de manifiesto todas aquellas cualidades que lamentablemente los reyes de Israel y de Judá no eran capaces de exhibir, aunque David se aproximó en alguna medida.

En primer lugar, el reino de Dios sería un reino de justicia. El Mesías sería justo y gobernaría a su pueblo con justicia. ‘He aquí que vienen días’, declaró Jehová, ‘en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra’ (Jeremías 23.5).

En segundo lugar, el reino de Dios sería un reino pacífico. El de David había estado manchado por interminables guerras, y fue en contraste con esa situación que a su hijo y sucesor se le dio el nombre de Salomón, shalom, paz (1 Crónicas 22.6–10).

En tercer lugar, el reino de Dios sería estable. Los tronos de Israel y de Judá eran en su mayoría inestables y comparativamente breves, pero el reino mesiánico permanecería para siempre.

En cuarto lugar, el reino de Dios sería un reino universal. En su máxima extensión, el territorio de Israel abarcó apenas ‘desde Dan hasta Beerseba’ (2 Samuel 3.10). El reino mesiánico, en cambio, iría ‘de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra’ (Zacarías 9.10). Así, entonces, la justicia y la paz, la eternidad y la universalidad son las características principales del reino mesiánico que fue iniciado por Jesús. No es exagerado reconocer esas cualidades en los cuatro nombres que se dan a este niño rey en Isaías 9.6.

Para continuar leyendo: Salmos 72

Sobre El Autor

John Stott

John Stott (27 de abril 1921 - 27 Julio 2011) fue un inglés cristiano y pastor anglicano quien fue reconocido como importante líder del movimiento evangélico en el mundo. John Stott fue uno de los principales autores del Congreso Mundial de Evangelización de Lausana (Suiza) en 1974.

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