Ciertamente es bueno Dios para con Israel, 
Para con los limpios de corazón. 
Salmos 73:1

Para con los limpios de corazón. La pureza de corazón es la nota característica de los hijos de Dios; es el auténtico distintivo del verdadero Israel de Dios. La pureza de corazón es ciertamente lo que nos hace parte del Israel divino, “porque no todos los que descienden de Israel son israelitas (Romanos 9:6)”. La pureza de corazón es una joya que luce únicamente en el pecho de los elegidos. Así como la castidad distingue a una mujer virtuosa de una meretriz, así también los verdaderos santos se diferencian de los hipócritas por la pureza de su corazón. Como el escudo de armas o las insignias son un distintivo peculiar del honor que diferencia al noble del plebeyo; así también cuando la estrella fulgurante de la pureza brilla en el corazón de un cristiano, le distingue del legalista y el formalista (…) Dios es bueno (…) para con los limpios de corazón. Todos deseamos que Dios sea bueno para con nosotros. El enfermo ora diciendo: «Señor, sé bueno conmigo». Pero, ¿cómo lograr que Dios sea bueno para con nosotros? Hay dos maneras:

1. A los puros de corazón todas las cosas les son santificadas: “Todas las cosas son puras para los puros (Tito 1:15)”. Sus posesiones son santificadas, sus relaciones son santificadas; como el templo santificó el oro y el altar santificó las ofrendas (Éxodo 29:37; Mateo 23:19). Para los impuros no hay nada limpio; su mesa es una serpiente; sus devociones en el templo un pecado. Hay una maldición impuesta que recae sobre el hombre impío; “Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo (Deuteronomio 28:16.)”, pero la santidad elimina esa maldición y levanta su condena: “Todas las cosas son puras para los puros”.

2. A los de limpio corazón “todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28.)”. Tanto misericordias como aflicciones girarán siempre en su favor; las drogas más venenosas les serán medicinales; los acontecimientos más negativos contribuirán al propósito de su salvación. Siendo así, ¿quién no desea ser limpio de corazón?

Sobre El Autor

Thomas Watson

Thomas watson probablemente nació en Yorkshire. Él estudió en Emmanuel College, Cambridge, obtuvo un diplomado de licenciatura en Artes en 1639 y una Maestría en Artes en 1642. Durante su tiempo en Cambridge, Watson fue un especializado erudito. Después de completar sus estudios, Watson vivió por un tiempo con la familia puritana de Lady Mary Vere, la viuda de Sir Horace Vere, varón de Tilbury. En 1646, Watson fue a St. Stephen’s Walbrook, Londres, donde sirvió como profesor durante unos 10 años, y como rector por otros 6 años, cubriendo el lugar de Ralph Robinson. Alrededor de 1647. Watson se casó con Abigail Beadle, hija de John Beadle, un ministro de Essex de convicciones Puritanas. Ellos tuvieron por lo menos 7 hijos en los siguientes 30 años; de los cuales 4 de ellos murieron jóvenes. Durante la guerra Civil, Watson comenzó a expresar sus fuerte convicciones Presbiterianas. Watson fue formalmente reincorporado a su pastorado en Walbrook en 1652. Cuando el Acto de Inconformidad se aprobó en 1662, Watson fue expulsado de su pastorado. Él continuó predicando en privado -en graneros, casas, y bosques- siempre y cuando tuviera la oportunidad. Watson obtuvo una licencia para Crosby Hall, Bishopsgate, el cual perteneció a John Langham, un líder de los no-conformistas. Watson predicó allí por 3 años antes de que Stephen Charnock se le uniera. Ellos ministraban juntos hasta la muerte de Charnock en 1680. Watson siguió trabajando hasta que su salud se vio afectada. El entonces se retiró a Barnston, en Essex, donde murió repentinamente en 1686 mientras se dedicaba en privado a orar. La profundidad de Watson en doctrina, claridad de expresión, intensidad de espiritualidad, amor en la aplicación… hacen de su reputación como excelente predicador y escritor. Fue enterrado el 28 de julio 1686.

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