Aquel que se apresura en la Presencia de Dios, apurado con algunas peticiones formales, y luego regresa rápidamente a sus preocupaciones y actividades, no se tarda demasiado en perder la sensación entre lo que está afuera y el obtener el impacto de lo que está dentro de la cámara secreta (Filipenses 4:6-7). Éste no toma su tiempo en fijar la mirada de su mente en lo invisible y eterno. Más de un llamado “hombre de oración” realmente nunca, ni una sola vez, ha conocido y visto a Dios en el clóset. El alma, intranquila y perturbada, agitada y zarandeada de un lado a otro por pensamientos mundanos y preocupaciones, no puede llegar a ser un espejo que refleje a Dios, así como un lago agitado no puede ser el espejo de las alturas llenas de estrellas que forman un arco encima de él. Aquel que examine insondablemente las profundidades de su corazón, y vea a Dios reflejado allí, debe quedarse ahí el tiempo necesario para que su alma atormentada se tranquilice. Solo cuando ÉL concede paz primero, se obtiene la calma necesaria para convertirse en el espejo de cosas celestiales.

Pero cuando dicha comunión se vuelve real, la oración deja de ser una mera obligación y se convierte en un deleite. Todo sentido de obligación se convierte en privilegio. El amor busca la compañía de su objeto, simplemente por la razón de estar en la presencia de su amado; como un amiguito explicó el, silenciosamente llegar al estudio de su padre llevado por el hambre de su presencia – “solo para estar contigo papá”. ¿Alguno de nosotros no hemos sabido lo que es cultivar acompañamiento por lo que es, sentados en silencio en la presencia de otro a quien devotamente amamos? Y ¿No amamos a Dios lo suficiente para encerrarnos nosotros mismos con Él, algunas veces solo para disfrutar de su presencia? ¿No hay ninguna mancha de egoísmo en la oración que no conoce otro motivo que pedir favor alguno?. Judas nos aconseja a “orar en el Espíritu Santo” como un medio a través del cual nos mantenemos en el amor de Dios, aquel que conoce el verdadero gozo de la “cámara secreta”, ahí aprende a mantenerse en el amor de Dios, encontrando allí dentro el rayo de sol cuya luz ilumina, cuyo amor abriga, cuya vida aviva. La presencia de Dios se vuelve la atmósfera que respira y sin la cual su vida espiritual no puede sobrevivir. Tal hábito de permanecer en la presencia de Dios y habitar en su gloriosa perfección, desarrolla un amor santo y cautivador, el cual solo puede decirse con Zinzendorf1 y Tholuck2, “Solo tengo una pasión, y es Él y solo Él.”


Notas:

  1. Zinzendorf—Conde del Sacro Imperio Nikolaus Ludwig von Zinzendorf und Pottendorf (Dresde, 26 de mayo de 1700 – Herrnhut, 9 de mayo de 1760) fue un religioso, teólogo y obispo de la Iglesia Morava, padre del también teólogo Christian Renatus von Zinzendorf (1727-1752).
  2. Tholuck—Friedrich August Gottreu Tholuck (30 Marzo 1799 – 10 Junio 1877), conocido como August Tholuck, fue a un teólogo protestante alemán y líder de iglesia.
[testimonials_ctn style=”rd_tm_5″][testimonial_sc image=”9809″ author=”Andrew Murray” a_info=”Pastor”]Andrew Murray Nació en Graaff Reinet , Sudáfrica . Su madre, María Susana Stegmann, era de ascendencia francesa hugonote y luterana alemán, Murray fue enviado a Aberdeen en Escocia para su educación inicial, junto con su hermano mayor John . Ambos permanecieron allí hasta obtuvieron grados de maestría en 1845.  A partir de ahí, ambos fueron a la Universidad de Utrecht, donde estudiaron teología. Ambos hermanos fueron ordenados por el Comité de “La Haya de la Iglesia Reformada Holandesa,” el 9 de mayo de 1848 y volvieron al cabo. Murray fue pastor de iglesias en Bloemfontein, Worcester, Ciudad del Cabo y Wellington, todo en África del Sur . Murray murió el 18 de enero de 1917, cuatro meses antes de su 89 cumpleaños . [/testimonial_sc][/testimonials_ctn]

Traducción: Mauro Esteban Arellano Vargas
Edición: Nicole Valdés
Fuente: www.sermonindex.net

Sobre El Autor

Andrew Murray

Andrew Murray Nació en Graaff Reinet , Sudáfrica . Su madre, María Susana Stegmann, era de ascendencia francesa hugonote y luterana alemán, Murray fue enviado a Aberdeen en Escocia para su educación inicial, junto con su hermano mayor John . Ambos permanecieron allí hasta obtuvieron grados de maestría en 1845. A partir de ahí, ambos fueron a la Universidad de Utrecht, donde estudiaron teología. Ambos hermanos fueron ordenados por el Comité de “La Haya de la Iglesia Reformada Holandesa,” el 9 de mayo de 1848 y volvieron al cabo. Murray fue pastor de iglesias en Bloemfontein, Worcester, Ciudad del Cabo y Wellington, todo en África del Sur . Murray murió el 18 de enero de 1917, cuatro meses antes de su 89 cumpleaños

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