Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Apocalipsis 3.1

La carta que el Jesús resucitado le dictó a Juan para entregar a la iglesia en Sardis es la única que no contiene felicitación de ningún tipo. La critica va sin anestesia.

Bastaron unas pocas palabras para describir su hundimiento espiritual: ‘Aunque alardeas de estar vivo, sé que estás muerto’ (BLP). La iglesia de Sardis se había ganado buena reputación. Era bien conocida por las demás iglesias en la provincia, a causa de su vitalidad.

No había arraigado en ella ninguna falsa doctrina. No se dice nada sobre Balaam ni sobre los nicolaítas ni sobre Jezabel. Pero la apariencia externa era por completo engañosa, y esta congregación tan distinguida en realidad era un cementerio espiritual.

Se la conocía como vital pero no tenía derecho alguno a ese nombre. Cuando Cristo miró por debajo de la superficie, dijo: ‘no he hallado tus obras perfectas delante de Dios’ (v. 2). Sardis había ganado fama entre los hombres, pero no delante de Dios.

Esta distinción entre reputación y realidad, entre lo que ven los seres humanos y lo que el Señor ve, es de gran importancia en cualquier lugar. ‘Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón’ (1 Samuel 16.7).

Estar obsesionado con la apariencia y la reputación conduce a la hipocresía, algo que Jesús odiaba. Originalmente, el término hupokritēs designaba a un actor que desempeñaba un papel en el escenario. Pero la palabra pasó a aplicarse a cualquier charlatán o simulador que hace un personaje.

La hipocresía puede penetrar la vida de la Iglesia, especialmente la adoración. No importa si se trata de un servicio litúrgico o no litúrgico, si es un ritual de tradición católica o un culto protestante austero, podría estar caracterizado por la ausencia de lo real. La hipocresía es una simulación, en tanto que una iglesia auténtica y viva debe caracterizarse por la sinceridad.

 Para continuar leyendo: Apocalipsis 3.1–6

Sobre El Autor

John Stott

John Stott (27 de abril 1921 - 27 Julio 2011) fue un inglés cristiano y pastor anglicano quien fue reconocido como importante líder del movimiento evangélico en el mundo. John Stott fue uno de los principales autores del Congreso Mundial de Evangelización de Lausana (Suiza) en 1974.

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