He aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Apocalipsis 3.8

Al escribir a la iglesia en Filadelfia, Jesús se describe a sí mismo con la llave de David en su mano, con la cual puede abrir puertas cerradas y cerrar las que están abiertas.

En consecuencia, podía decirle a la iglesia en Filadelfia: ‘te he abierto una puerta que nadie podrá cerrar’ (v. 8, BLP). El significado más probable de esta puerta abierta es que se trata de una puerta de oportunidad, especialmente de oportunidad para la misión, ya que en varias ocasiones el apóstol Pablo recurrió a esta metáfora en sus cartas.

Por ejemplo, al regresar de su primer viaje misionero, Pablo informó a la iglesia que Dios había ‘abierto la puerta de la fe a los gentiles’ (Hechos 14.27), y en su tercer viaje misionero escribió acerca de la ‘puerta grande y eficaz’ que se le había abierto en Éfeso (1 Corintios 16.9).

En el caso de Filadelfia, quizás la puerta abierta era una referencia a la estratégica ubicación de la ciudad. Situada en un amplio y fértil valle, controlaba las rutas de comercio en todas direcciones. William Ramsay, el arqueólogo de comienzos del siglo XX, escribió que la intención del fundador de la ciudad, en el siglo II a. C., había sido ‘convertirla en el centro de la civilización greco–asiática y un medio para difundir la lengua y las costumbres griegas … Filadelfia fue una ciudad misionera desde el comienzo’.

De modo que lo que fue la ciudad para la cultura griega lo iba a ser ahora para el evangelio cristiano. Había sido fundada sobre una de las grandes rutas romanas, que salían como flechas hacia el interior del imperio. Nadie podía cerrar esta puerta. ¡Que la iglesia de Filadelfia abrace esta oportunidad y salga con valentía a difundir la Buena Noticia! Gracias a Dios hay muchas puertas abiertas a la misión en el mundo contemporáneo.

Pero también debemos enfrentar la realidad de que hay otras puertas cerradas. Una de ellas es la puerta de la legalidad, ya que hay gobiernos hostiles que recortan las libertades religiosas. Otra es la puerta cultural, el poder de ideas ajenas que levantan prejuicios en la mente. Una tercera es la puerta étnica, el poder de las lealtades nacionales que confunden religión con patriotismo. Tenemos que mantener nuestra mirada sobre la gran llave que Cristo tiene en su mano.

Para continuar leyendo: Apocalipsis 3.7–13

Sobre El Autor

John Stott

John Stott (27 de abril 1921 - 27 Julio 2011) fue un inglés cristiano y pastor anglicano quien fue reconocido como importante líder del movimiento evangélico en el mundo. John Stott fue uno de los principales autores del Congreso Mundial de Evangelización de Lausana (Suiza) en 1974.

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