“Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Jesús soportó la vergüenza de morir clavado en una cruz porque sabía que, después de tanto sufrimiento, sería muy feliz. Y ahora se ha sentado a la derecha del trono de Dios.”
‭‭Hebreos‬ ‭12:2‬ 

Jesús sabía que había venido no sólo para predicar el evangelio del sacrificio, sino también para ser ese sacrificio, pero estaba perfectamente dispuesto.

A menudo no estamos dispuestos a hacer lo que Dios dice si no tiene sentido para nosotros. A menudo no estamos dispuestos a incomodarnos a nosotros mismos por las necesidades de otra persona.

Regularmente no estamos dispuestos a esperar. A menudo no estamos dispuestos a ser abiertos y honestos. Con demasiada frecuencia no estamos dispuestos a considerar el amoroso reproche de otro. Luchamos por estar dispuestos a decir no a nuestros propios pensamientos y deseos equivocados. A menudo luchamos por estar dispuestos a responder al llamado del ministerio de Dios. A menudo no estamos dispuestos a admitir que nos equivocamos.

Con demasiada frecuencia luchamos contra la idea de servir voluntariamente y dar generosamente. De esto se trata la historia de Navidad: un Salvador dispuesto nace para rescatar de sí mismo a la gente que no quiere, porque no hay otra manera.

Jesús estaba dispuesto a dejar el esplendor de la eternidad para venir a este mundo que se encontraba quebrantado y gimiendo:

1.- Estaba dispuesto a tomar carne humana con toda su fragilidad.
2.- Estaba dispuesto a soportar un nacimiento en la pobreza de en un establo.
3.- Estaba dispuesto a pasar por la dependencia de la infancia.
4.- Estaba dispuesto a exponerse a todas las dificultades de la vida en este mundo caído.
5.- Estaba dispuesto a someterse a su propia ley.
6.- Estaba dispuesto a hacer la voluntad de su Padre en todo momento.
7.- Estaba dispuesto a servir, cuando merecía ser servido.
8.- Estaba dispuesto a ser malinterpretado y maltratado.
9.- Estaba dispuesto a soportar el rechazo y la gran injusticia.
10.- Estaba dispuesto a predicar un mensaje que le haría daño personal.
11.- Estaba dispuesto a sufrir burlas públicas.
12.- Estaba dispuesto a soportar la tortura física.
13.- Estaba dispuesto a pasar por el dolor del rechazo de su Padre.
14.- Estaba dispuesto a morir.
15.- Estaba dispuesto a levantarse y ascender para ser nuestro defensor constante. Jesús estaba dispuesto. Ya ves, no es sólo la historia de Navidad; más bien, toda la historia redentora depende de una cosa: la voluntad eterna de Jesús.

La espera de la venida de Jesús es su garantía de que él continúa estando dispuesto hoy en día. Y él permanece dispuesto a hacer todo lo necesario para alimentar, guiar, sostener y protegerte hasta que la eternidad sea tu último hogar.—

Sobre El Autor

Paul David Tripp

Paul David Tripp es pastor, autor y conferencistas. Él es el presidente de los Ministerios Paul Tripp y trabaja para conectar el poder transformador de Jesucristo a la vida cotidiana. Esta visión ha llevado a Paul a escribir 17 libros sobre la vida cristiana, producir 14 series de enseñanza y viajar alrededor del mundo hablando en eventos. La pasión motriz de Paul es ayudar a la gente a entender cómo el evangelio de Jesucristo habla con esperanza práctica en todas las cosas que la gente experimenta en este mundo roto.

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