¡Señor, sálvame de mis pecados! Tu nombre Jesús, me da confianza para orar. Sálvame de mis pecados pasados para que no me tenga cautivo el hábito de cometerlos. Sálvame de los pecados de mi naturaleza para que no sea esclavo de mi propia flaqueza. Sálvame de los pecados que siempre tengo delante de mi vista para que me inspiren el horror de cometerlos. Sálvame de mis pecados ocultos, de los cuales no me doy cuenta a causa de mi poca luz. Sálvame de mis pecados repentinos para que no resbale ante el ímpetu de la tentación. Sálvame, Señor, de todo pecado, y que ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

Tú sólo puedes hacerlo. No puedo romper mis propias cadenas, ni vencer a mis enemigos. Tú sabes qué cosa sea la tentación, porque fuiste tentado; sabes lo que es el pecado porque llevaste su peso; sabes cómo socorrerme en la hora de mi conflicto. Puedes salvarme de pecar y puedes salvarme cuando he pecado. Tu mismo nombre encierra la promesa de que así lo harás, y te ruego que cumplas hoy en mí esta profecía. No permitas que ceda yo al malhumor, al orgullo, al desaliento o a cualquiera otra clase de pecado; sálvame en santidad de vida para que en mí sea abundantemente santificado el nombre de Jesús.

Sobre El Autor

Charles Spurgeon

Charles Haddon Spurgeon Nacio en Kelvedon, el 19 de junio de 1834 fue un pastor bautista británico. Aún es conocido por la gente como el “Príncipe de los Predicadores”. A lo largo de su vida, Spurgeon evangelizó alrededor de 10 millones de personas y a menudo predicaba 10 veces a la semana en distintos lugares. Sus sermones han sido traducidos a varios idiomas y actualmente, existen más libros y escritos de Spurgeon que de cualquier otro escritor Cristiano de la historia de la iglesia. Tanto su abuelo como su padre fueron pastores puritanos, por lo que creció en un hogar de principios Cristianos. Sin embargo, no fue sino hasta que tuvo 15 años en enero de 1850 cuando hizo profesión de fe en una Iglesia Metodista. Spurgeon fue pastor de la Iglesia Bautista denominada Metropolitan Tabernacule, de Londres durante 38 años. Fue parte de numerosas controversias con la Unión Bautista de Gran Bretaña y luego debió abandonar su título religioso. Durante su vida, Spurgeon sufrió diversos malestares físicos. Sin embargo, en 1857, fundó una organización de caridad llamada Spurgeon’s, la cual trabaja a lo largo de todo el mundo. Spurgeon fallecio el 31 de enero de 1892 en los Alpes Marítimos, Francia.

Artículos Relacionados