“Mi Creador y Padre eterno,
Me he destruido a mí mismo,
Mi naturaleza está contaminada,
Los poderes de mi alma se degradan;
Soy vil, miserable y débil,
Pero mi esperanza está en ti.

Si alguna vez soy salvo, será por tu bondad
Inmerecida y asombrosa,
No sólo por tu piedad sino por tu
abundante misericordia,
No sólo por la gracia, sino por la abundante
riqueza de tu gracia;
Y tú la has revelado, prometido, ejemplificado,
En pensamientos de paz y no de mal.

Has pensado en los medios
Para rescatarme de la perdición del pecado,
Para restaurarme al gozo, honor y seguridad.
Yo te bendigo por el pacto eterno,
Por el nombramiento de un Mediador.

Me alegro que Él no fracasó, ni se desanimó,
Sino, que cumplió la obra que le habías encomendado;
Y dijo en la cruz: “Consumado es.”

Me regocijo en el pensamiento de que
Tu justicia es satisfecha,
Tu verdad establecida,
Tu ley magnificada,
Y un fundamento es puesto para mi esperanza.

Miro al presente, al único Cristo y digo:
Ciertamente Él ha soportado mis sufrimientos, Llevado mis dolores,
Ganó mi paz,
Curó mi alma.

Justificado por su sangre, soy salvo por su vida,
Gloriándome en su cruz me inclino ante tu cetro,
Teniendo su Espíritu, poseo su mente.

Señor, concédeme que mi religión no sea
Ocasional y temporal
Sino universal, influyente y eficaz,
Que yo siempre pueda
continuar en tus palabras;
Así como tus obras,
Para que pueda alcanzar mi fin en paz. “

El Valle de la Visión 

Sobre El Autor

Arthur G. Bennett

Arthur G. Bennett, autor del libro "El Valle de la Visión," compendio de ciertas oraciones y meditaciones que eran la base de la fortaleza del carácter y la vida de los puritanos. Arthur fue un canónigo de la catedral de St. Albans, en algún momento Rector de la Pequeña y Munden Sacombe, Hertfordshire, y fue durante diecisiete años, un tutor en Teología Bíblica y la Doctrina Cristiana en All Nations Christian College. Murió en octubre de 1994 a los 79 años.

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