‘Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel. ‘

Números 18:20

 

Por encima de todos los dones, Dios desea sobre todo darse a Si mismo a su pueblo. Siendo nuestra naturaleza lo que es, somos las criaturas más aptas para conocer y disfrutar de Dios.

Cuando Dios le dijo a Aarón: “No tendrás ninguna herencia en su tierra, ni tendrás ninguna parte entre ellos; yo soy tu parte, y tu herencia entre los hijos de Israel” en verdad le prometió una porción infinitamente superior a todos los bienes raíces y posesiones en Palestina y a toda la tierra a la que fueron enviados (Números 18:20).

¡Poseer a Dios es la herencia última y suprema!. Entregarnos a Dios a fue la obra principal de Cristo en la redención. El primer propósito de Dios en la salvación es impartirse a sí mismo a nosotros en la experiencia personal. Traer una conciencia aguda de Dios es la mejor ayuda que el Espíritu trae en la santificación. Todos los demás pasos en la gracia conducen a esto.

Si se nos permitiera sólo una petición, podríamos ganar de un golpe todas las demás cosas orando una oración universal:

¡Tú mismo, Señor!

Dame a ti mismo y no quiero más.

Sobre El Autor

A.W. Tozer

Nacido el 21 de abril de 1897, en Newburg, una diminuta comunidad agrícola en la región montañosa de Pennsylvania occidental, Aiden Wilson Tozer influyó en su generación como pocos. Fue pastor, predicador, autor, editor, expositor en conferencias bíblicas, y mentor espiritual.

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