Bienaventurados los que lloran:
porque ellos recibirán consolación.
Mateo 5:4

Llegamos a Sión por un valle de lágrimas. Podría creerse que el llanto y la bendición eran términos irreconciliables,
pero el Salvador, que es infinitamente sabio, los une en esta bienaventuranza. Por tanto, lo que Dios ha juntado no trate de separarlo el hombre. Llorar sobre nuestro pecado y el pecado de los demás es el sello que Dios pone sobre sus fieles hijos. Cuando el Espíritu de gracia es derramado sobre la casa de David, o sobre cualquiera otra casa, harán llanto. Por medio del llanto recibimos las más ricas bendiciones, del mismo modo que por el agua se obtienen los frutos más excelentes. El que llora será bendecido no en un día lejano, sino ahora mismo, porque Cristo le llama bienaventurado.

El Espíritu Santo consolará a los que lloran su pecado. Serán consolados por la virtud de la sangre de Jesucristo y por el poder purificador del Espíritu Santo. Serán consolados con respecto al pecado que tanto abunda en su ciudad y en el mundo, por la certeza de que Dios será glorificado a pesar de la rebelión de los hombres. Serán consolados con la esperanza de que pronto se verán libres del pecado y llevados a las mansiones eternas en la gloriosa presencia de su Señor.

Sobre El Autor

Charles Spurgeon

Charles Haddon Spurgeon Nacio en Kelvedon, el 19 de junio de 1834 fue un pastor bautista británico. Aún es conocido por la gente como el "Príncipe de los Predicadores". A lo largo de su vida, Spurgeon evangelizó alrededor de 10 millones de personas y a menudo predicaba 10 veces a la semana en distintos lugares. Sus sermones han sido traducidos a varios idiomas y actualmente, existen más libros y escritos de Spurgeon que de cualquier otro escritor Cristiano de la historia de la iglesia. Tanto su abuelo como su padre fueron pastores puritanos, por lo que creció en un hogar de principios Cristianos. Sin embargo, no fue sino hasta que tuvo 15 años en enero de 1850 cuando hizo profesión de fe en una Iglesia Metodista. Spurgeon fue pastor de la Iglesia Bautista denominada Metropolitan Tabernacule, de Londres durante 38 años. Fue parte de numerosas controversias con la Unión Bautista de Gran Bretaña y luego debió abandonar su título religioso. Durante su vida, Spurgeon sufrió diversos malestares físicos. Sin embargo, en 1857, fundó una organización de caridad llamada Spurgeon's, la cual trabaja a lo largo de todo el mundo. Spurgeon fallecio el 31 de enero de 1892 en los Alpes Marítimos, Francia.

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