No quitará el bien a los que andan
en integridad.
Salmos 84:11

El Señor puede rehusarnos muchas cosas agradables, pero nunca nos quitará «el bien». Él sabe lo que nos conviene. Algunas cosas son buenas indudablemente, y éstas, con sólo pedirlas a nuestro Señor Jesucristo, las obtendremos.

La santidad es buena, y Dios nos la dará gratuitamente. Con gusto nos concederá la victoria sobre nuestras malas inclinaciones, sobre nuestro carácter y los malos hábitos. Debemos quedar satisfechos de haberla obtenido.

El nos dará, además, la seguridad completa, la comunión íntima con Él, el conocimiento de toda la verdad, y la confianza que prevalece ante su trono de gracia. Si no poseemos estos dones, es porque nos falta la fe para recibirlos, no porque Dios sea tacaño en dárnoslos. Una calma, un estado de serenidad, mucha paciencia y amor ferviente, todo eso nos lo dará si diligentemente lo buscamos.

Empero hemos de andar «en integridad». En nuestra conducta no ha de haber propósitos contradictorios, ni caminos torcidos, ni hipocresía, ni engaño. Si no procedemos rectamente, Dios no puede favorecernos, porque eso sería premiar el pecado. El camino de la integridad es el camino de las riquezas del cielo, tan grandes que incluyen todo bien.

¡Magnífica promesa que hemos de invocar
en la oración! Doblemos nuestras rodillas, y oremos.

Sobre El Autor

Charles Spurgeon

Charles Haddon Spurgeon Nacio en Kelvedon, el 19 de junio de 1834 fue un pastor bautista británico. Aún es conocido por la gente como el “Príncipe de los Predicadores”. A lo largo de su vida, Spurgeon evangelizó alrededor de 10 millones de personas y a menudo predicaba 10 veces a la semana en distintos lugares. Sus sermones han sido traducidos a varios idiomas y actualmente, existen más libros y escritos de Spurgeon que de cualquier otro escritor Cristiano de la historia de la iglesia. Tanto su abuelo como su padre fueron pastores puritanos, por lo que creció en un hogar de principios Cristianos. Sin embargo, no fue sino hasta que tuvo 15 años en enero de 1850 cuando hizo profesión de fe en una Iglesia Metodista. Spurgeon fue pastor de la Iglesia Bautista denominada Metropolitan Tabernacule, de Londres durante 38 años. Fue parte de numerosas controversias con la Unión Bautista de Gran Bretaña y luego debió abandonar su título religioso. Durante su vida, Spurgeon sufrió diversos malestares físicos. Sin embargo, en 1857, fundó una organización de caridad llamada Spurgeon’s, la cual trabaja a lo largo de todo el mundo. Spurgeon fallecio el 31 de enero de 1892 en los Alpes Marítimos, Francia.

Artículos Relacionados