En ocasiones tu vida espiritual se ve sumida en la confusión, y la salida para ello no es decir simplemente que no debería haberla.

No es cuestión de correcto o incorrecto, sino de que Dios te está llevando por un camino que temporalmente no comprendes. Y es únicamente pasando a través de esta confusión espiritual que llegarás a la comprensión de lo que Dios quiere para ti.

El velamiento de Su amistad (véase Lucas 11:5-8). Jesús lo ilustra con la historia de un hombre que, al parecer, se comporta muy rudamente con su amigo. Viene a decir que así es como el Padre celestial te parecerá en ocasiones. Te dará la sensación de que es un Amigo insociable, pero recuerda: es todo amor, y llegará el momento en que todo quedará aclarado.

A veces parece haber una nube sobre la amistad cordial, y a menudo incluso el mismo amor ha de esperar con dolor y lágrimas por la bendición de una comunión y unidad más plena. Cuando Dios parezca estar totalmente velado, ¿serás capaz de aferrarte aún más, confiando en Él?

La sombra de Su Paternidad (Lucas 11:11-13). Jesús dijo que hay ocasiones en las que tu Padre parecerá un padre indiferente, como endurecido ante tus demandas. Pero recuerda, no lo es. «Todo el que pide, recibe…» (véase Lucas 11:10). Si todo lo que ves ahora mismo es una sombra en el rostro del Padre, aférrate al hecho de que Él te dará en último término un entendimiento claro y que se justificará de una manera plena en todo lo que ha permitido en tu vida.

La extrañeza de Su fidelidad (véase Lucas 11:1-8). «Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?» (Lucas 18:8). ¿Encontrará la clase de fe que espera en Él a pesar de la confusión? Manténte firme en la fe, creyendo que lo que Jesús dijo es cierto, aunque entre tanto no comprendas lo que Dios está haciendo. Sus proyectos están muy por encima de las cosas insignificantes que ahora mismo le estás pidiendo.

Sobre El Autor

Oswald Chambers

Oswald Chambers era un evangelista y maestro escocés bautista
(1874-1917) nació el 24 de julio de 1874, en Aberdeen, Escocia. Él entró en una relación personal con Jesús como su Salvador en su adolescencia bajo el ministerio de Charles Haddon Spurgeon, y estudió arte y arqueología en la Universidad de Edimburgo antes de responder a un llamado de Dios al ministerio cristiano. Luego estudió teología en Dunoon College. De 1906 a 1910 dirigió un ministerio itinerante de enseñanza de la Biblia en los Estados Unidos, el Reino Unido y Japón.

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